domingo, 27 de septiembre de 2015

Ayudennos a salvar vidas


Sabado 27/6/15

Categoría: Reflexiones al Alba. Ayúdennos a Salvar Vidas!



Estas, mis Reflexiones de hoy, están dedicadas a los Organismos-Humanos en su estadio de desarrollo Feto, en su proceso de  Nacimiento a la Atmósfera; así como a sus madres; esto es, a la Humanidad de nuestra Era histórica, presente y futuro.


A los Profesionales con responsabilidad compartida durante el Proceso del Nacimiento del nuevo Ente

Américo González Bogen. M.D. Prof. ® Investigador científico


Razones genéticas e interpretaciones lógico-racionales, científicas-contemporáneas-presentes, del Organismo-Humano en desarrollo, hasta el Feto-maduro, las cuales deben regir la conducta del profesional en el proceso del Parto.  


Desde una perspectiva analógica, podemos considerar el Nacimiento como el Viaje espacial del Feto, desde la “cápsula” materna a la Atmósfera de la Tierra y, en consecuencia, respetar el diseño y programación genética a ser aplicada en ese viaje y, observar las medidas cautelarías necesarias en el proceso del parto


Consideraciones previas:

El organismo del feto-viable resulta de un largo proceso, de unas 36 semanas de duración a partir de la fecundación del óvulo, con adaptaciones transitorias necesarias, programadas en los genes, de acuerdo a las exigencias de su “hábitat capsular-materno”, y su adaptación-inmediata a su nuevo “Hábitat definitivo” en la Atmósfera de la Tierra, durante el proceso trascendental del Nacimiento.

Me referiré aquí exclusivamente a lo concerniente al Proceso del Parto o Nacimiento:

El Organismo en desarrollo necesita el aporte de materiales nutrientes y, Oxígeno para su metabolismo, los cuales son suplidos por la sangre materna, por mediación de la sangre del Feto contenida en la Placenta, la cual es un órgano transitorio del Feto en desarrollo y, el Ventrículo izquierdo la eyecta a los tejidos, por lo cual, el Corazón del Feto, órgano central de ese desplazamiento, se desarrolla desde la cuarta semana de la gestación, ante las exigencias de la masa orgánica creciente.

Con visión de presente-continuo y futuro, debemos considerar que ese Organismo está diseñado igualmente para su viaje espacial en el momento oportuno, por lo que se generan cortocircuitos transitorios para la circulación general de la sangre, en ausencia de un Pulmón funcional, en desarrollo.

Estos cortocircuitos son conocidos como: el agujero oval y los conductos arterioso y venoso, los cuales garantizan la distribución tisular de la sangre y, especialmente del cerebro, como el tejido de suma importante, dada la nobleza del Órgano.

El Embrión, durante su desarrollo, en etapa de mórula, se divide en dos segmentos desiguales: el mayor dará origen al Organismo en desarrollo y el menor a la Placenta, órgano transitorio externo que cumplirá, entre otras funciones, con la función respiratoria, esto es representará al Pulmón hasta el momento mismo de cumplirse cabalmente el Nacimiento y el Ser-naciente haya establecido su respiración cíclica pulmonar, autónoma.

La Placenta es un Pulmón transitorio, por lo que sus vías sanguíneas tienen similar capacidad a la de las vías sanguíneas del hemi- circuito pulmonar en desarrollo, así como del hemi-circuito general de la sangre.

La capacidad de las vías sanguíneas de la Placenta es un factor físico-matemático de gran importancia, ya que el proceso mecánico del Nacimiento se centra en el llenado de las vías circulatorias de los fluidos: aire, procedente de la Atmósfera, y sangre, procedente de la Placenta.


Las vías aéreas  extra-pulmonares, vacías, reciben el aire desplazado de la Atmósfera, por la fuerza de gravedad, hasta encontrar la resistencia que estimula los baro-receptores específicos, los cuales informarán al Sistema Nervioso Central y, el Pulmón recibirá los impulsos nerviosos necesarios para iniciar el complejo proceso, genéticamente programado, con exactitud físico-matemática-biológica.

Es importante expresar aquí, que el factor físico-matemático de adaptación del Organismo a la Atmósfera, por mediación del Pulmón, es la composición y masa por unidad de volumen de la mezcla gaseosa que es el aire, al nivel geográfico de adaptación de la Especie y, esa masa por unidad de volumen debe ser adaptada, durante el desplazamiento cíclico, a lo largo de bronquios y bronquiolos, al factor masa por unidad de volumen programado genéticamente en la membrana alvéolo-capilar, para balancear la tensión gaseosa alveolar y la tensión capilar de la sangre, haciendo posible la difusión selectiva de moléculas del Oxígeno.

El Pulmón, por contracción-relajación cíclica de las mallas musculares de sus vías aéreas propias, bronquios y bronquiolos, llena de aire esas vías y, paralelamente, abre paso a la sangre transfundida desde la Placenta.

Simultáneamente, la estructura-global del Pulmón, sus lóbulos derechos e izquierdos, es expandida hasta contactar sus superficies pleurales-viscerales entre sí, y con la pleura parietal, para generar la adherencia física que le hará adquirir su condición elástica, absolutamente necesaria para cumplir sus funciones cíclicas continuadas.

Este proceso y, el re-direccionamiento de las corrientes sanguíneas en el Corazón, generan el cierre progresivo de los cortocircuitos sanguíneos, señalados arriba, y su direccionamiento hacia el Pulmón que inicia su función  y adquiere a plenitud su condición elástica, para desarrollar sus ciclos programados, definitorios del Nacimiento o integración global del Organismo en sí y con la Atmósfera de nuestro planeta Tierra.

Ha Nacido un Nuevo Ente y lo acoge su Ecosistema-Natural. Bienvenido   





























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El Pulso Respiratorio

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